jueves, 12 de diciembre de 2013

¡Salud Bedoya!

El fútbol es un juego de valientes y no de flojos, así lo entiendo y así me gusta. El Santa Fe es mi equipo y no ha ganado mucho, ha de ser por eso que lo quiero. Masoquismo futbolero, qué se le puede hacer. Los títulos son cortos pero los guerreros no, recuerdo ahora, sin cervezas en la cabeza, razón por la cual me falla la memoria, a Carpene y a Flotta. Pues bien, en adelante, cuando con los muchachos nos reunamos a tomar pola y recordar tardes de fútbol, de seguro llegaremos  al capítulo de luchadores; en ese seguro estará con muchos brindis Gerardo Bedoya que no era tan tronco como los que nombré, es que sus pataditas a los rivales desviaban la atención porque la verdad jugaba bien. Bedoya venía de Millonarios y uno decía -que mierda-; luego, al principio ganó respeto y después cariño a punta de valentía y honestidad para con el Rojo bogotano o sea honestidad y valentía para con nosotros que somos ese equipo.
Lástima que lo hayan sacado como a un mal trabajador por la puerta de atrás, no se lo merecía. ¡Salud Bedoya!